Opinión De Mario Benedicto Parra: Repudiable hecho – El Diario del Huila ha revelado el posible fraude a la prueba escrita realizada a aspirantes a maestros realizada el pasado mes de septiembre.
Según informó el aludido diario, más de 300 maestros del Huila habrían pagado para obtener el examen que les harían el día de la prueba y que les permitiera ingresar al magisterio. Pagaban entre 3 y 20 millones de pesos y nunca recibieron los exámenes, es decir, los estafaron, incluso un profesor dio cuenta de quién los contactó para cometer el delito y se afirma que en varios municipios del Huila los docentes participaron de este acto delictivo que no se materializó.
Lo irónico del caso es que los aspirantes que se prestaron para el ilícito, el fraude, la corrupción, la trampa, la ventaja, denuncian que los robaron, que los engañaron e incluso que les deben responder por el dinero que pagaron. ¡Habrase visto, semejantes sinvergüenzas!
¿Qué podemos esperar de esos maestros si son corruptos? ¿Qué confiabilidad pueden tener los aspirantes a maestros que compran el examen de admisión?
El fraude es censurable en todas sus manifestaciones. Sería muy lamentable que llegaran al magisterio personas tramposas y traficantes de intereses pues será deplorable la formación y el futuro de los alumnos.
Esos aspirantes corruptos están más preocupados por el dinero que perdieron y no por el daño que le pudieron haber causado a la educación, a los niños y adolescentes. Ninguno de esos corruptos aspirantes denunció que se estaba vendiendo o traficando con exámenes para ingresar a la carrera docente; nadie denunció penalmente.
Imaginemos qué ejemplo les podrán transmitir a los estudiantes, qué formación ética y moral les podrán dar a las nuevas generaciones.
Al ser este un tema de gran sensibilidad, se han de evaluar cuidadosamente la totalidad de los elementos vinculados a los hechos y sus causas que opaca la noble labor del magisterio que, además, también reclama su dignificación por la honrosa tarea que a diario realiza a pesar de sus condiciones actuales.
La verdad es que es difícil creer que estas cosas sucedan. Estas personas deben ser separadas del proceso y jamás coger una tiza en la mano. Por otra parte, debiera analizarse por parte de las autoridades competentes los porqués de tanta corrupción, pues estas cosas no solo están pasando en el magisterio, también en muchos concursos como el de personeros y contralores, entre otros. ¡Hasta pronto!