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Opinión De Mario Benedicto Parra:Invocando a Dios

Opinión De Mario Benedicto Parra: Invocando a Dios Los colombianos por esencia somos muy apegados a nuestras convicciones religiosas, por lo que es asiduo que estemos invocando a Dios, aceptando con ello, la existencia de un Ser Supremo, su poder, su misericordia y su bondad.

Hay una inmensa cantidad de expresiones y refranes muy comunes en nuestro diario vivir en las que aparece el nombre de Dios de acuerdo con el dogma que las personas siguen y/o practican, veamos:

– ¡Dios mío!  Expresión que sirve para significar extrañeza, admiración, dolor o sobresalto: ¡Dios mío, qué susto! Dios mío, mío, ¿por qué me has abandonado?, es la famosa palabra que Jesucristo pronunció en la cruz.

– ¡No tiene perdón de Dios! Es una expresión que denota impotencia ante una situación dolorosa, injusta.

– ¡Dios se lo pague! Esta frase de agradecimiento ocurre cuando ponemos en manos del Señor el pago del favor recibido de otra u otras personas; algunos le enciman la buena intención de “Dios se lo pague y le multiplique”.

– ¡Si Dios quiere! Expresión que indica el deseo de que algo suceda.

– ¡Dios nos libre de todo mal! o ¡Dios nos libre y nos proteja! Se exclama cuando se mencionan accidentes, epidemias, catástrofes, enfermedades que han soportado otras personas.

– ¡Ni con Dios ni con el diablo! Cuando alguien no quiere involucrarse en favor o en contra del conflicto entre dos o más personas.

– ¡Todo sea por Dios! Cuando un hecho conlleva sacrificio, esfuerzo, trabajo.

– ¡Bendito sea Dios! Otorgando al Señor la autoría de algo que deseamos.

– ¡Quiera Dios! Expresión vehemente que expresa que algo que queremos suceda. Ahora si no queremos que algo suceda decimos: ¡Dios no lo quiera!

– ¡Dios me perdone! Cuando hacemos algo indebido así sepamos que está mal hecho.

– ¡A la buena de Dios! Cuando actuamos o tomamos una decisión y no sabemos cuál será el resultado.

– ¡Dios castiga sin palo y sin rejo! Indica que Dios no necesita aplicar castigos físicos para corregir nuestras vidas, nuestras actitudes.

¡Solo Dios sabe! Así contestamos cuando no tenemos ni idea de algo o de alguien.

¡Dios da ciento por uno! Recompensa por la caridad.

¡A Dios rogando y con el mazo dando! Indica que está bien que le pidas ayuda al Señor, pero tienes también poner de tu parte esfuerzo, el trabajo, voluntad.

¡Por un Dios que existe! Fórmula de un juramento.

¡Como Dios manda! Como debe ser.

¡Dios dirá! Remisión a la voluntad del Señor.

De hechos, muchas de estas frases o invocaciones las decimos a diario en sentido normal:

Alabado sea Dios. A la buena de Dios. Al que madruga, Dios lo ayuda.Anda con Dios. Cada uno es como Dios lo ha hecho.Dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. Dios aprieta, pero no ahorca. Dios los cría y ellos se juntan. Dios mediante.
Dios proveerá. En Dios confío. Dios se apiade. Dios te ayude. Dios te bendiga. Dios te guarde. En el nombre de Dios. Líbreme Dios. Por el amor de Dios. Por la gracia de Dios. Vaya con Dios. 

Si “Dios me da licencia”, seguiré escribiendo opiniones para este medio de comunicación hasta cuando él lo permita.

¡Hasta pronto!

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