Opinión De Mario Benedicto Parra: – Lamentarse, ejercicio común de los colombianos – Desde que tengo uso de razón, jamás he escuchado la expresión: “vamos bien”, en cambio sí he escuchado la declaración: “este gobierno va muy mal”,y al fin de cuentas, después de todo, se obtienen resultados aceptables, esperados para algunos, malos para otros y muy buenos para los de siempre. La lamentación es el ejercicio común y ya hace parte de nuestra cultura.
Los quejosos de siempre, exponiendo sus razones, todas respetables, aseguraban que el 2018 y 2021 eran los peores años económicos en la historia del país, que Santos y Duque, respectivamente, estaba acabando con el país y que el fantasma de Petro crecía como la espuma. Esas mismas voces apocalípticas no saben qué hacer para ocultar las grandes utilidades obtenidas en el campo empresarial y qué decir de los grandes grupos económicos.
A pesar de haberse superado la incertidumbre, que es normal, sería bueno que los acaldes, los gobernadores y el propio presidente de la República, en las tradicionales y aburridas sesiones de rendición de cuentas, nos presentaran los estados financieros de su municipio, de su departamento y del país, como lo hace cualquier gerente juicioso.
Es indiscutible que conozcamos ¿cómo están los niveles patrimoniales de Campoalegre y del Huila?, ¿cómo están los pasivos?, ¿cómo está establecido el nivel de riesgo?, ¿crecieron o decrecieron nuestros activos? Para eso existen la Contaduría Municipal, la Contaduría Departamental y la Contaduría General de la Nación.
También es importante que los gremios económicos sectoriales y las cámaras de comercio, lideren estos procesos de rendición de cuentas y de análisis económico del entorno, para beneficio de sus afiliados y del propio país.
Es prudente advertir que, si no hay cuentas claras, se apoya la corrupción.
¡Hasta pronto!