Opinión De Mario Benedicto Parra: Desviar la mirada – ¿Te has percatado que el paso del tiempo nos conduce cada vez, con más certidumbre, a una vida digital? Ahora mismo, mientras lees esto, quizá, habrás dejado de prestarle atención a tu computadora o celular, pero igualmente, estarás pensando en abandonar la lectura para ir detrás de la pantalla que te esclaviza. No tendría por qué reprochar que no continuaras la lectura de estas líneas, pues antes, caminar implicaba observar la naturaleza o leer interpretar, comprender para extraer el mensaje de un autor, ahora todo ese enorme esfuerzo físico o mental es deambular por innumerables ventanas apretando con el dedo. Nunca te detienes, sólo aprietas y vuelves a apretar. No hay forma de estarse quieto en este tipo de navegación. No hay puerto de llegada. Es pura deriva. Sólo palabras, imágenes, anuncios, faltas de ortografía y comentarios irrelevantes, destructivo, tóxicos.
Y es que esta percepción de estar atrapado en lo inmediato también ha atacado a la lectura y a la redacción. A quienes tienen ganas de escribir y ser leídos. Nunca, desde el origen de la literatura había sido tan sencillo reproducir, tener notoriedad, permanecer apareciendo en la inmensidad de la red, lograr crecer las palabras y hacerlas llegar a un sinnúmero de personas, como lo es desde la aparición de Internet, y más aún, de las redes sociales. Crear tendencia o sumarse a una es ya la normalidad y no la excepción.
Creo que, a pesar de la inmediatez, en un día como hoy donde en la mayoría del planeta existe un espíritu por el nacimiento, como el renacer a una nueva etapa de la vida, podríamos desviar la mirada de nuestras pantallas y voltear a contemplar el mundo que nos rodea. Tal vez la capacidad de asombro, aún se encuentre ahí.
CODA: El mecanismo excepcional que el legislador diseñó para ofrecer una segunda oportunidad a quienes por razones concretas y ciertas no pueden cumplir sus obligaciones y quieren una salida ordenada y digna, ahora, algunos lo llaman “El cartel de la insolvencia”, cuando es un mecanismo que permite reorganizar deudas, preservar patrimonios y facilitar nueva vida financiera. No es una herramienta pensada para defraudar acreedores porque sus efectos son concretos y existen implicaciones legales claras. Debe quedar bastante claro que a utilización indebida de este mecanismo puede dar lugar a responsabilidades penales y civiles para el deudor o para quienes participan en la estructuración de acreencias inexistentes.
¡Hasta pronto!