El fenómeno de El Niño ya inició oficialmente y se espera que se fortalezca durante el segundo semestre de 2026, generando un aumento de las temperaturas, reducción de lluvias, disminución de los caudales de ríos y embalses, además de un mayor riesgo de incendios forestales en varias regiones del país.
De acuerdo con el IDEAM, las condiciones oceánicas y atmosféricas ya son favorables para la consolidación de este fenómeno climático, mientras que organismos internacionales advierten que podría convertirse en uno de los eventos más intensos de las últimas décadas.
Las autoridades ambientales hicieron un llamado a alcaldías, gobernaciones y a la ciudadanía para fortalecer las medidas de ahorro de agua, prevenir quemas y prepararse ante posibles afectaciones en sectores como la agricultura, la generación de energía y el abastecimiento hídrico.
Expertos recomiendan hacer un uso responsable del agua y mantenerse atentos a los reportes oficiales sobre la evolución de este fenómeno que podría extenderse hasta finales de año e incluso comienzos de 2027.