Durante esta semana, el Concejo Municipal de Neiva ha centrado su agenda en un tema que genera creciente preocupación entre ciudadanos, ambientalistas y líderes comunitarios: la protección de la cuenca del río Las Ceibas, fuente principal de agua potable para la zona urbana de la capital huilense.Líderes comunitarios y concejales proponen acciones urgentes para salvaguardar la principal fuente de agua de la ciudad.
La inquietud se intensificó ante la posibilidad de que se reactive el proyecto petrolero BSM 13, que busca explorar y explotar hidrocarburos cerca de esta importante fuente hídrica. Aunque hasta el momento no existen estudios concluyentes sobre los impactos ambientales que dicha actividad podría causar, las dudas y la alarma persisten.
Propuestas ciudadanas: comité cívico, guardia campesina y pago por servicios ambientales
El concejal Humberto Perdomo reveló que la comunidad ha comenzado a organizarse en defensa del agua. “Se ha promovido la creación de un comité cívico por la defensa de la cuenca del río Las Ceibas y se propone establecer una guardia campesina que vigile y proteja el entorno natural. Este cuerpo ayudaría a prevenir actividades ilegales como la deforestación y la minería informal, que amenazan el ecosistema”, explicó.
Otra iniciativa discutida en la corporación es la implementación de un sistema de pago por servicios ambientales, que permitiría otorgar incentivos económicos a campesinos de las veredas cercanas a la cuenca alta, reconociendo su rol fundamental en la conservación del agua.
Además, se planteó la conformación de una mesa técnica con la participación de la Alcaldía, Ecopetrol y expertos ambientales, para revisar a fondo los riesgos de reactivar 13 pozos petroleros que cuentan con licencias vigentes desde 1997.
Una prioridad frente a la crisis climática
Las advertencias sobre los efectos del cambio climático en la región no son nuevas. En Neiva ya se evidencian fenómenos como el aumento sostenido de las temperaturas y la desaparición progresiva de fuentes hídricas tradicionales, entre ellas las quebradas La Cucaracha y La Jabonera.
Estas señales de alerta han llevado a que diversos sectores sociales coincidan en que proteger la cuenca del río Las Ceibas es una prioridad urgente para asegurar el abastecimiento de agua potable en el mediano y largo plazo.
Las decisiones que tome el Concejo de Neiva en los próximos días podrían marcar un precedente crucial para la gobernanza ambiental de la región, en un momento en que el equilibrio entre desarrollo económico y sostenibilidad se vuelve cada vez más delicado.