Eduardo Bautista Oviedo, vicerrector administrativo de la Universidad Surcolombiana, podrá continuar en su cargo sin inconvenientes luego de que el Consejo de Estado considerara que cumple con los requisitos para el mismo.
De esta manera, la Sala Quinta de la alta corte, no acogió el fallo en primera instancia del Tribunal Administrativo del Huila que declaró la nulidad de este nombramiento tras una demanda presentada por un ex funcionario de esa casa de estudios.
El Consejo de Estado acogió los argumentos del vicerrector Bautista Oviedo en la apelación del fallo del Tribunal del Huila, quien considera que en la demanda interpuesta en su contra no se tuvieran en cuenta, o fueron dolosamente ocultados, seis años de su experiencia profesional, ni tampoco los cargos o las funciones homólogas previas a su actual cargo.
La denuncia contra el Vicerrector Administrativo fue interpuesta el pasado mes de enero entre otros, por Duván Andrés Arboleda, ex jefe jurídico del alma máter, quien también en 2018 interpuso una demanda contra la elección de la rectora Nidia Guzmán Durán, lo cual generó una crisis institucional desgastante e innecesaria para la institución, pues, al final, más de tres años después y de demostrar que no infringió ninguna norma, la señora Guzmán Durán volvió a su cargo como Rectora en noviembre de 2021.
Estas acciones fallidas, entre otras emprendidas por Arboleda de manera continua y sistemática contra funcionarios de la actual administración de la Universidad Surcolombiana, que iniciaron apenas elegida la actual rectora Guzmán Durán hace cuatro años, no son una búsqueda real de justicia, sino, maneras que buscan desestabilizar burdamente los procesos emprendidos por el actual gobierno universitario.
De hecho, el mismo vicerrector Bautista Oviedo calificó en junio pasado, cuando se dio a conocer el fallo desfavorable en primera instancia, hoy desvirtuado por el Consejo de Estado, que “conoce de primera mano las intenciones de algunos en continuar una campaña de desprestigio apoyada por medios de comunicación amarillistas y malintencionados”.
Para otros sectores de la misma universidad, estos ataques, aunque fallidos, generan crisis innecesarias con efectos nocivos, y son solo motivados por razones personales y políticos de quienes lo hacen.