Según el relato del deportista, el pasado miércoles de esta Semana Santa, salió muy temprano de la ciudad de Neiva a realizar su habitual rutina deportiva con destino al vecino departamento del Tolima, pero el susto que se llevó ese día, lo dejo intranquilo hasta que reviso su archivo de fotos.
“Cuando me disponía a tomarme el habitual Selfie al lado del aviso del kilometraje para dejar registro de mi recorrido, vi la silueta de una mujer de tamaño muy grande con un traje deportivo totalmente negro que avanzaba rápido hacia mí, me causo curiosidad la velocidad a la que avanzaba y lo alta que se veía mientras se acercaba. Apenas salía el sol y yo estaba plenamente despierto y consiente de lo que vi; cuando paso justo a mi lado, note que parecía ir por el aire”, señaló el hombre.
“Puede parecer increíble lo que cuento, pero no le vi la bicicleta y esa mujer iba volando, cuando paso por mi lado sentí un escalofrío que me recorrió todo el cuerpo, conmocionado decidí tomarme la foto y sonreír al lado del aviso. Rápidamente retome mi ruta esperando alcanzarla o encontrarla más adelante para confirmar lo que había visto, pero nada, esa mujer o espanto o lo que haya sido, desapareció”.
La sorpresa fue mayor para el deportista, cuando al revisar el archivo de imágenes de su teléfono celular confirma la veracidad de su experiencia. En la foto tomada en el momento descrito por él, se evidencia a sus espaldas la silueta de una ciclista que parece desplazarse por el aire.
Siendo asépticos y debido a la distancia y la falta de resolución del teléfono podría atribuirse el hecho a un efecto lumínico, pero los múltiples testimonios de experiencias sobrenaturales que se han escuchado kilómetros antes de llegar a Aipe, respaldan la tesis de que algo tenebroso ocurre en este sector.
Son incontables las versiones de personas que, al transitar a altas horas de la noche, que han experimentado sentir fuerzas misteriosas que en algunas ocasiones les han hecho perder el equilibrio en sus vehículos. Concretamente en el tramo entre el puente del río Bache y la quebrada Arenoso las personas que trabajan en horarios nocturnos y deben llegar a Aipe, han expresado que sienten fuerzas indescriptibles que los hacen llegar a Aipe orando a Dios por su alma.