La búsqueda de un mejor futuro terminó en tragedia para Jhon Fredy Charry, un joven de 26 años oriundo de Neiva, asesinado en un ataque armado en Manta, Ecuador, apenas 24 horas después de llegar al país. El crimen ocurrió el domingo pasado, cuando hombres armados irrumpieron en una urbanización y dispararon indiscriminadamente, dejando 12 muertos, entre ellos una niña de siete años, y cinco heridos. Jhon Fredy había viajado solo con la esperanza de trabajar en labores como lavado de autos o pintura.
Su amiga Natalia Quintero relató el dolor de su familia: “Nos avisaron que lo mataron. Él solo quería una vida mejor”. Las autoridades no han brindado información, y sus seres queridos piden ayuda económica para repatriar su cuerpo, con un costo estimado de $7’600.000 (cuenta Nequi: 3209685809).
Jhon Fredy, recordado como un joven alegre y trabajador, se suma a la lista de migrantes colombianos víctimas de la violencia. Su familia clama justicia y espera darle un último adiós en su tierra.