Opinión De Mario Benedicto Parra: 20 de julio: ¿Independencia de qué y de quién? – El 20 de julio se cumplen 208 años de una “supuesta independencia” que no fue como muchos creemos, puesto que todavía no nos ha sido posible afianzar los verdaderos propósitos independistas para consolidar nuestro pretendido proyecto socio político.
Dice la historia que el viernes 20 de julio de 1810 en Santa Fe de Bogotá, capital del Virreinato de la Nueva Granada -así se llamaba Colombia en esa época-, se organizó un agasajo de bienvenida a don Antonio Villavicencio, mensajero del rey de España Fernando VI y para adornar la mesa, los hermanos Morales y Pantaleón Santamaría fueron hasta el almacén de José González Llorente a pedir prestado un florero, a lo cual Llorente se negó aduciendo que las piezas se encontraban deterioradas de tanta prestadera y por ese hecho habían perdido valor económico. Este incidente provocó la ira de los criollos y se armó el famoso bochinche veintejuliero.
Dicen algunos historiadores que el mencionado incidente patriotero no fue más que un pretexto o conspiración oportunista de la “oligarquía criolla” como excusa para tomarse el poder, pero sin la verdadera intención de independizarse de España. ¿Cómo se explica que los conspiradores de la oligarquía criolla quisieran organizarle una fiesta a un miembro de la corona española y del régimen que pretendían revocar? Este importante interrogante lo hace el connotado periodista y escritor Juan Gossaín en una de sus columnas de opinión del diario El Tiempo.
Realmente lo que sucedió no fue más que una artimaña, un complot, una “supuesta revolución contra el yugo español” de parte de la oligarquía criolla para llegar al poder y obtener más y mejores beneficios. Esto demuestra que desde esa época la clase política y dirigente de nuestro país, se ha valido de artimañas para sostenerse en el poder. Son 208 años y la práctica politiquera sigue incólume, enterita y como si fuera algo normal en el ejercicio de lo público.
Es posible que a partir del 20 de julio de 1810, se cambiara de amo al revocar al virrey Amar y Borbón, el máximo gobernante que tenía el país como representante directo del rey por un representante de la oligarquía criolla, pero sin una auténtica intención de independencia. Entonces, ¿qué independencia celebramos? ¿Independencia de qué y de quién?
Luego de 208 de vida republicana ni hemos logrado independencia, ni libertad ni tampoco igualdad, porque siempre se atraviesa un florero de Llorente. En ese período se han registrado un poco más de 60 conflictos internos y externos. Vemos cómo países foráneos y multinacionales ponen sus condiciones leoninas en los Tratados de Libre Comercio y debilitan los principios del Derecho Internacional en relación con el respeto entre los pueblos, las naciones y los estados. Vemos también, cómo la economía colombiana está sujeta a las órdenes y a las directrices que imparten el Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial y sin embargo, seguimos hablando, aún hoy, de independencia. ¡Hasta pronto!