Opinión De Mario Benedicto Parra: A los verdugos políticos del pueblo – A mi correo electrónico han llegado mensajes remitidos por el CD solicitándome el voto para las elecciones del próximo domingo 13 de marzo. El mensaje comienza diciendo: “Para quienes formamos parte del Partido CD, Colombia es nuestra responsabilidad. Le agradecemos su apoyo a las listas de Congreso de nuestro partido”. “Salvemos a Colombia”. Hasta ahí he podido leer, porque es indignante lo que dicen estos atilas políticos del pueblo colombiano.
Lo desagradable es la utilización de las bases de datos para el envío de propaganda electoral a los correos electrónicos sin el consentimiento de los destinatarios. ¿Quiénes están suministrando datos?
Llama la atención lo que dice la propaganda electoral del CD: “Queremos su apoyo para combatir la corrupción” Preguntémosle: ¿por qué diablos no la han combatido cuando gobiernan a Colombia y en anteriores ocasiones? No lo entiendo, porque en Colombia gobierna el CD ¿Eso cómo se digiere?
Se presentan ante nosotros como personas decentes, gente de bien, justa y equitativa. Conciben hipócritamente su dedicación a la política dentro de unión y democracia con la frase de cajón de que “hay que defender a Colombia de Gustavo Petro”.
De otra parte, la propaganda del candidato Fico en medios de comunicación y redes sociales –el candidato del uribismo que lo único que ofrece es plomo– dice: “Defendamos a Colombia”. “A los criminales los voy perseguir” y “Vamos a llegar con la fuerza del Estado a cada territorio”. Pero no dice que hay que defender a Colombia por una agricultura productiva y de calidad; por nuestra pesca y su industria; por el turismo. Por una salud para todos digna. Por mejorar nuestras infraestructuras. Porque nuestra cultura sea un valor en alza. Por una educación pública y de calidad. Por disminuir la desigualdad. Defender a Colombia, es exigir un plan de empleo prioritario para que no tenga que perseguir a los delincuentes. Causa risa y no puedo seguir leyendo más lo que dicen estos inquisidores colombianos de media rosca, porque tienen menos fuerza que una gaseosa sin tapa.
Un político y la política, nunca deben ser lo más vil de la hipocresía, el engaño, la estafa, el atropello, la manipulación. Un político y su política deben ser el espejo donde el pueblo se refleje por su luz, transparencia y claridad.
Por todo lo anterior y muchísimos más, tengo clarísimo que, a los verdugos políticos del pueblo, jamás los votaré, porque más mentiras no caben en esta pantomima de democracia colombiana. Intentaré con mi voto, botarlos democráticamente de sus poltronas, por las muchas presuntas fechorías políticas y de diferentes signos que han venido cometiendo contra el pueblo colombiano. ¡Hasta pronto!