Síguenos

Opinion

Opinión De Mario Benedicto Parra: Descertificación, ¡qué miedo!

Opinión De Mario Benedicto Parra: Descertificación, ¡qué miedo! – Desde que el ser humano tiene conciencia de que es humano, cuenta con una serie de sentimientos innatos, quizá, el que más ha definido por diversas características, el que más le ha servido para sobrevivir y para actuar, es el miedo.

El miedo provoca y paraliza, beneficia y perjudica, desata guerras y aleja enemigos, llama a la acción y a la inactividad. Inspira obras de arte y las repele. Genera problemas y da soluciones. El miedo es una moneda de cambio con dos caras que incluso cuando cae de canto genera una reacción.

El miedo aparece cuando se cree estar en peligro. Es una respuesta emocional que se activa ante diversas amenazas y suele estar acompañada de cambios fisiológicos como: respiración acelerada, pupilas dilatadas, aumento en el ritmo cardiaco y la presión sanguínea, que preparan a la persona para huir o luchar.

Esta emoción ha acompañado al ser humano a lo largo de su existencia, aun cuando las situaciones que la generan han cambiado con el tiempo; de ahí su importancia como mecanismo de supervivencia.

Durante mucho tiempo los principales temores que atormentaban al ser humano eran producto de la naturaleza: epidemias como la peste y la viruela; incendios causados por rayos, plagas que destruían cosechas o propiciaban enfermedades, terremotos y erupciones volcánicas; sin embargo, han surgido otros a partir del contexto social y cultural en el que las personas viven, como el miedo a la comedia política en contra de la dignidad de nuestra querida Colombia y que pasa por el  escrutinio de una “certificación” de parte de Estados Unidos.

¡Qué miedo¡, son las palabras de la ultraderecha y sus medios de comunicación, sobre todo cuando vienen de Trump, ese personaje que todos ya lo conocemos, que está cada día en los medios de comunicación, el xenófobo, machista, con marcada intolerancia política, desprecia a las personas discapacitadas, desprecia a la libertad de prensa, a los jueces si no dictaminan a su favor. Todo eso ya los sabemos, nos ha puesto del mismo lado a personas de derechas y de izquierdas frente a sus políticas y su persona.

¡Qué miedo!, queriendo que Petro resuelva el problema de los norteamericanos -el país con más adictos en el mundo y sin políticas de prevención- Pretende que se suicide él como presidente de Colombia y que a la vez suicide a Colombia y a los campesinos pobres con la aspersión de glifosato, cuyo uso es prohibido por la Corte Constitucional. La extrema derecha le critica que no haya sido “como un mayordomo de Trump”, recordando que los colombianos tenemos dignidad y merecemos respeto; ya no estamos para seguir lustrando la bota imperial, nuestra soberanía como nación no tiene por qué negociarse. Dejemos de ser la república bananera y patio trasero del país del norte. Nuestra dignidad, como colombianos vale más que una despreciable certificación.

Colombia tiene que actuar con más firmeza en nuestro posicionamiento contra Trump, más claridad y más crítica a sus políticas internas, conociendo el carisma vengativo de este “personaje”.

Qué pena de políticos en Colombia que sólo miran estrategias en el cortoplacismo de sus intereses electorales. Menos mal que todavía nos queda un presidente en Colombia que no se arrodilla, que sigue velando por los intereses de todos los colombianos, aunque le cuesten las críticas de la oposición.

¿Qué es lo que pretende la oposición en Colombia? ¿Quieren que Colombia encabece una cruzada contra el presidente de Estados Unidos y que sea Petro el que resuelva los problemas de adicción de los norteamericanos? ¿Qué pretende la ultraderecha colombiana, pues se les ve solidarios apoyando a Trump, que ahora nos mete miedo y nos intimida con la amenaza de la descertificación? Afortunadamente simbólica.

¿Quién le dio autoridad moral a Trump para certificar o no a Colombia?, ¿quién le dio autoridad moral para darnos lecciones de moralidad, cuando su país se sumerge en la degradación social y no propiamente por el consumo de cocaína sino por fentanilo y drogas sintéticas?

El miedo es, según el Lucrecio -poeta y filosofo romano-, el “aguijón invisible” que nos nubla la mente, nos roba el sueño, nos aparta del mundo y nos hace egoístas y crueles.

¡Hasta pronto!

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad
Publicidad

Más en Opinion