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Opinión De Mario Benedicto Parra: “Don Facebook”

Opinión De Mario Benedicto Parra: “Don Facebook” – Hoy en Campoalegre, como en otros tantos lugares del país y el mundo, las redes sociales se convirtieron en un medio sin filtros, una especie de “chisme de barrio”, redactado con los condimentos de mala ortografía en buena parte.

“Don Facebook” es el radio roto más poderoso de nuestros días. Allí se cuenta lo que no leemos en los diarios, ni vemos en la televisión. Su primo hermano “Don Whatsapp”, no se queda atrás y también se mete en la conversación las 24 horas. No descansa ni los feriados.

Es tanta la influencia que tiene Don Facebook, que los medios tradicionales, toman a esa familia virtual como fuente de muchas de sus noticias luego de chequearlas fehacientemente.

La denominada “agenda informativa”, cada vez con más vehemencia, la impone Don Facebook. Los artículos publicados en Facebook son los más comentados por sus usuarios. Si gusta la nota de opinión, se “comparte” o le pone “me gusta”.

Facebook, me parecía una valiosa herramienta que me permitía encontrarme con personas del todo el mundo. Revisaba lo que le pasaba a mis familiares y amigos cercanos, sus cumpleaños, sus viajes, sus pasatiempos, etc., pero de un momento para acá empecé a desestimar su valor, dado el nivel de bajeza que puede verse con apenas revisar superficialmente los comentarios de buena parte de quienes lo frecuentan.

Cuántas veces hemos escuchado algún desatino, despropósito o contrasentido en una reunión familiar, en una reunión política o en una fiesta; aquellos insultos, injurias o reproches se esfumaban al rato y quedaban solo en la memoria de algún familiar o conocido y no trascendían al público.

Ahora, todo lo que uno exprese en las redes sociales queda registrado para siempre, como una anotación en la hoja de vida, todo lo que hagamos o digamos queda imborrable y qué difícil corregir después. Con la libertad que nos trajo el invento de las llamadas redes sociales se desencadenó también la ruindad de la naturaleza humana.

Un mensaje escrito desde un celular puede llegar a incomodar a un político, a un representante de la iglesia, a un familiar o amigo, a una ama de casa, a un desconocido, creo sinceramente que cuando Don Facebook marca la agenda, los medios tradicionales de comunicación se diluyen.

Para cerrar, es necesario que los internautas dejen a un lado el mal uso de las redes mediante publicaciones de noticias falsas, mentiras y falacias que pululan a diario; disputas ridículas y probablemente lo mejor sea limitar cuidadosamente el uso de las redes. ¡Hasta pronto!

 

 

 

 

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