Opinión De Mario Benedicto Parra: El festival musical que enaltece a Campoalegre – Veo y siento que el Festival de Música Andina Colombiana que año tras año se celebra en Campoalegre, se convierte en uno de los mejores certámenes culturales del Huila y de Colombia.
Este evento es merecedor del apoyo oficial y particular de todos para que, dentro de sus posibilidades, se pueda continuar haciendo y sepamos de la importancia de mantener vivo el espíritu de nuestra música, la belleza de nuestro folclor y el ímpetu de nuestras tradiciones.
No es fácil impulsar la difusión de la música andina en un ambiente donde los jóvenes hoy en día crecen escuchando música popular de despecho, reggaetón, bachata y otros géneros musicales importados. Con el paso del tiempo el vallenato y otros ritmos recientes han desplazado la música andina del imaginario colectivo y de la radio, pues, rara vez las emisoras ponen a sonar música andina. Son pocos quienes dentro de las nuevas generaciones se dedican a cantar e interpretar musicalmente bambucos, pasillos, guabinas, valses o torbellinos.
Hay que tener en cuenta que la cultura es la única salida para transformar a los pueblos con valores constructivos. Los pueblos que se salvan de la música barata, loba, traqueta, improvisada y netamente mercantilizada son los que conservan su autenticidad, sus tradiciones, su identidad cultural y su sentido de pertenencia.
El Festival de Música Andina es un homenaje que enaltece a Campoalegre y busca reivindicar la música buena y agradable; la música de lenguaje poético y metaforizado; la música que le canta a pueblitos, ríos, valles, árboles, animales, el viento y los paisajes; la música que le canta a las historias de amor, a las mujeres y campesinos, la literatura, la política y a la paz; es la música que canta lo que es Campoalegre, el Huila y Colombia. Interpretar tonadas memorables de compositores como Jorge Villamil o José A. Morales es como escuchar la música clásica de los colombianos.
Lo más importante es que la imagen de Campoalegre está creciendo ante Colombia y el mundo. Por eso, debemos resaltar lo que el maestro Carlos Álvarez Camacho ha logrado para que el Festival de Música Andina esté tocando las más altas cumbres entre todos los festivales de esta clase que se realizan en Colombia. Estoy convencido de que cuando el maestro pensó en este evento le puso el alma al proyecto y nunca dudó ni desfalleció en sus buenas intenciones. Es un gran ejemplo el que nos transmite.
Para el Maestro Carlos Álvarez Camacho un reconocimiento sincero y mutuo por su esfuerzo en difundir la música colombiana y contribuir a la consolidación de este acto configurativo de las Fiestas del Arroz.
Por su parte, creo que no puede obviarse la colaboración del equipo periodístico de Centro Noticias que realiza con alegría para todos los colombianos, en especial para los campoalegrunos, la intensiva transmisión en vivo de esta majestuosa fiesta musical. ¡Felicitaciones amigos colegas!
Por lo pronto, seguiremos difundiendo nuestra música andina y espero que para el próximo año nos demos un abrazo campoalegruno para avivar nuestro folclor con mayor entusiasmo. Recordemos que sin el Festival de Música Andina las Fiestas del Arroz quedan cojas, incompletas. ¡Hasta pronto!