Opinión De Mario Benedicto Parra: Fantoches – Decía Aristóteles que el hombre por su naturaleza es un animal político, pero jamás en su vida el filósofo alcanzó a imaginar que el animal político cayera tan bajo en el ejercicio de la actividad política.
Pese a que conocemos muchos, pocos como Javier Milei y Donald Trump, animales políticos fantoches, unos extremistas de máximo nivel, que contradicen todas las normas de civilización y pone en evidencia que estos personajes descienden de las hienas, animales carroñeros que, si no encuentra carroña, matan y comen animales indefensos.
Esos vulgares y violentos individuos nos demuestran que en política todos los días se llega más lejos contra los más débiles, la ausencia de virtudes, la completa negación de la racionalidad como principio rector de la actividad humana.
Esos trogloditas que son famosos, no por dignos e inteligentes, sino por extremistas que horrorizan el ejercicio de la política. Esto nos demuestra que cuando se trata de llevar al poder a una bestia, los seguidores son capaces de hacer cualquier cosa, independiente de su cuestionamiento; que animales como esos no tienen conciencia y no le dan la menor importancia a los más pobres y necesitados.
Estos anormales animales políticos, son la máxima expresión de la imbecilidad humana con el que se puede conseguir poder y manejar naciones para demostrar que seguirán en peores situaciones sociales y económicas.
Trump se vanagloria de actitudes repugnantes hacia los migrantes y mucho más hacía las mujeres y los niños. Representa el declive del debate político decente en favor de unos usos basados en la mediocridad y muchas veces el irrespeto y la grosería.
Milei, no es un cualquier fantoche, es el imbécil más grande que ha dado la historia argentina, en mala hora elegido por los extremistas de ese país para que les rija sus destinos. El país del tango y del fútbol está ahora bajo la regencia de una alimaña sin escrúpulos, extremista, misógino, homófobo y racista. Este creador insuperable de exabruptos, es un ser que saca provecho de su inagotable de violencia verbal, discriminación, irrespeto a los trabajadores y pensionados, tiene una pérdida completa de los más elementales valores que debe tener un ser humano.
Milei no conoce el significado de la palabra humildad, es un animal político infestado por el odio a los pobres, lleno de preconceptos y productor de verdaderas frases de cretinismo e imbecilidad política.
Queda por exponer a los fantoches de la política colombiana: Abelardo de la Espriella, ese excéntrico personaje que raya en la ridiculez o como el que un día dijo “Le voy a dar en la cara, marica” y todos esos patanes ideológicamente clasificable a “animales políticos fantoches”.
¡Hasta pronto!