Opinión De Mario Benedicto Parra: Fracking, tecnología criminal – El fracking es la técnica empleada para obtener hidrocarburos mediante la fracturación hidráulica no convencional. Consiste básicamente en inyectar enormes cantidades de agua en un pozo profundo y fracturar la roca para sacar directamente el gas natural y el petróleo.
En este proceso, cada pozo requiere 2 millones de galones de agua, de los cuales, se calcula que al menos 40.000 son mezclados con más de 700 químicos tóxicos como plomo, uranio, mercurio, formaldehidos, metanol, benceno, tolueno, etilbenceno, xileno e incluso material radioactivo que pueden causar cáncer, mutaciones, enfermedades cerebrales, afectar el sistema endocrino, provocar alergias y dañar el sistema nervioso.
Documentos de diversas fuentes como estudios académicos, publicaciones científicas, libros, notas periodísticas y testimonios de personas afectadas, indican sobre los daños ocasionados por la fracturación hidráulica de la roca madre, empleando enormes cantidades de agua mezclada con químicos tóxicos y arenas silíceas, inyectada a alta presión, con riesgo de contaminar acuíferos y sin posibilidad de rehusó, generando inducción sísmica.
En relación a la inducción sísmica, la National Geographic ha precisado que la reinyección de aguas residuales es causa evidente del incremento de la sismicidad, según registros en Ohio, Estados Unidos, se presentaron 9 terremotos en ocho meses relacionados con el fracking y en Oklahoma, ocurrió el 29 de marzo de 2014, el mayor terremoto histórico registrado en ese estado, igualmente por causa de esta tecnología.
Debido a los riesgos y daños que causa el fracking a los ecosistemas y a la salud humana, lo han prohibido en trece países de la Unión Europea, empezando por Alemania, Francia y Reino Unido, así como en México, Argentina y en varios estados de Estados Unidos.
Pero en Colombia es un hecho que el nuevo Gobierno impondrá el fracking para contrarrestar la decreciente cifra de reservas de petróleo, que según los expertos, alcanza para cinco años. Vemos cómo se están introduciendo las primeras señales de esta industria extractiva con las mal intencionadas declaraciones de la actual ministra de minas y energía, que defiende y vende la idea de esta destructiva e irresponsable técnica que sólo busca favorecer a los grandes capitales públicos o privados que estarán de por medio en el negocio.
Los políticos en campaña electoral, dispuestos a conquistar a los electores a cualquier precio, prometen con hipocresía, dicen unas cosas y salen haciendo otras. Duque, durante la campaña electoral, dijo no al fracking advirtiendo que: “El país tiene que entender que ningún proyecto de fracking puede ser viable comprometiendo acuíferos subterráneos, biodiversidad o ecosistemas sensibles”, pero todo parece indicar que la explotación de yacimientos de hidrocarburos usando la polémica técnica del fracking es un hecho.
La ministra de minas, en lugar de halagar esta malvada técnica depredadora de saqueo, llena de riesgos y conflictos, lo que debe hacer es liderar un gran debate sobre cómo el Estado colombiano crea nuevas alternativas de generación energéticas limpias y libres para empezar a disminuir la dependencia del petróleo antes de que se acabe también con el agua. ¡Hasta pronto!