Opinión De Mario Benedicto Parra: ¿Hasta dónde se puede? – Los periódicos digitales posibilitan espacios de intervención y participación del lector frente a las noticias, columnas de opinión, notas, contenidos, etc. En este sentido, la plataforma de Centro Noticias, habilita los comentarios y la interacción entre los usuarios sin exigir información alguna como la identidad o el mail de los comentaristas, lo único que se les solicita es que el mensaje tenga un contenido apto para publicarse, sin agravios, ataques personales, acusaciones, insultos o injurias y calumnias.
Se ha vuelto habitual la publicación de comentarios en las redes sociales que contienen la más aberrante y malintencionada imputación injuriosa y calumniosa. Muchos de estos usuarios perciben este medio como instrumento para divulgar sus opiniones sin tener en cuenta que incurren en algún tipo de delito y piensan que la libertad de expresión les da derecho a vulnerar el honor, la reputación y buen nombre de las personas.
Cuando alguien se excede en el ejercicio de la libertad de expresión, publicando comentarios injuriosos y calumniosos, deja de operar este derecho fundamental, y entramos en el ámbito del delito.
Este tipo de seres que embisten irracionalmente al autor acudiendo a la desacreditación, terminan demostrando que la pobreza de este país es mental, más que económica; prefieren los improperios al razonamiento, pero cuando son confrontadas y enfrentadas, se escabullen y no aceptan las consecuencias de sus actos porque creen que razonar y argumentar es lo mismo que insultar.
Esa gente demuestra que no es capaz de manejarse ni dirigirse con respeto a las personas en las redes sociales. Si quieren intervenir en el debate tiene que estar cargados de argumentos consistentes, de respuestas efectivas y ser tolerantes con las ideas de los demás, lo que amerita racionalidad para afrontar el debate de manera civilizada y no mediante el uso de la ordinariez.
¿Hasta dónde se puede llegar con la libertad de expresión?, ¿qué le aportamos a los usuarios, sobre todo, a los jóvenes y a los niños que leen esa clase de comentarios ruines e insultantes? La construcción de un país civilizado se hace con argumentos que nutran y fortalezcan las opiniones opuestas, no agrediendo la imagen del autor; la sana convivencia se fortalece con el respeto por las ideas del otro, atacando los argumentos y no al autor, no alejándose con sus comentarios del análisis que debieran tener las notas o las opiniones periodísticas, no alejándose de los motivos planteados en las opiniones e imponiendo el insulto, la injuria y la calumnia como únicos mecanismos de argumentación.
Garcilaso de la Vega decía: “Quien insulta pone de manifiesto que carece de argumentos” ¡Hasta pronto!