Opinión De Mario Benedicto Parra: Idolatría – Por estos días que me encontraba terminando una pintura dedicada a la Virgen de La Candelaria de Campoalegre me llamó la atención el comentario de una estudiante principiante de pintura que afirmaba que, si bien admiraba la pintura, no aceptaba la idolatría.
Ante todo, le expresé que no es fácil poner las cosas en términos absolutos y debemos entender que una cosa es la pintura en sí y otra bien distinta, es rendirle culto. En otras palabras, el problema no es la pintura, sino la forma de ver las cosas.
Sin embargo, su comentario me llevó a reflexionar sobre lo que llamamos idolatría. La definición de un ídolo podría ser la siguiente: “Cualquier persona, lugar o cosa, o incluso una idea que es puesta por encima de Dios”. En el tiempo de Moisés, Dios no aborreció la escultura del becerro de oro que hicieron los israelitas, sino la adoración a ella.
La idolatría existe de muchas formas: A aquellas personas investidas de poder como los líderes religiosos y políticos, personajes de la farándula, el cine, el deporte, etc. Sorprende la capacidad de adoración que generan, por ejemplo, Donald Trump, Álvaro Uribe, Diomedes Díaz, Maradona, Juan Gabriel, Michael Jackson y, por si fuera poco, muchos idólatras les siguen ciegamente, como si hubiera un adormecimiento de la razón, del pensamiento o la conciencia crítica. Paradójicamente se idolatra a este tipo de personalidades, mientras que grandes investigadores científicos, músicos, poetas, pintores, filósofos, escritores, viven casi en el anonimato.
Hay idolatría al dinero, al poder, la fama, la belleza, la vanidad, la mentira, la hipocresía, la codicia, el orgullo, el fanatismo religioso o político, el individualismo, el egocentrismo.
Antes de que existiera el lenguaje hablado y el lenguaje escrito, la forma como se comunicaban nuestros antepasados fue a través de los jeroglíficos, el dibujo y la pintura rupestre, en efecto, fue primero la pintura que la escritura.
Por otra parte, la pintura es una herramienta pedagógica y didáctica a la expresión, por eso, para los niños en la educación inicial, es fundamental la representación gráfica porque les permite interpretar y explicar el sentido de las cosas por medio de la configuración de imágenes.
Me despido con este interrogante: ¿Es idolatría una pintura a la Virgen como referente de admiración, respeto y humildad? ¡Hasta pronto!