Opinión De Mario Benedicto Parra: Juzgue usted –
“Ese cultito es mío, yo ya tengo los papeles”.
“Sigue tu camino que sin ti me va mejor. Ahora tengo a otras que lo hacen mejor. Si antes yo era un hijueputa, ahora soy peor”.
“Tú eres bien puta. Es lo que ella busca, se disfraza y me ejecuta cuando se convierte en puta”.
“Esa bellaca me llevó secuetrao, la puta me ha dejao con el picho pelao, que tu ere bien puta, que tu ere bien puta…”.
“Que tengo la polla en candela y quiero comerte ese culo. Ando loco por su culo, bien bellaco con su culo, hasta abajo con su culo, me vuelvo loco con su culo”.
“Darte como una perra, como una cualquiera. Jalarte por el pelo, agarrarte por el suelo. Usarte como escoba, aúlla como loba…”.
“Uh me la chupa, me la soba. Uh y la leche me la roba. Ella se hace la más boba. Malparida, piroba…”
“A mí me gustan más grandes, que no quepa en la boca”.
“Estoy enamorado de las cuatro babys. Siempre me dan lo que quiero, chingan cuando yo les digo, ninguna me pone pero”.
“Y es que quiero la combi completa. ¡Qué¡, Chocha, culo y teta”.
“Agárrala, pégala, azótala”.
“Pa´ chupar guaro soy buen gallo, pa´ putiar soy un perrazo, le tumbo la hembra al que sea, me doy plomo con quien sea, harto whisky lo que sea y a ningún re malparido le pido para gastar, entonces por qué hijueputas una cuerda de mantecos chichipatos me critican”.
Estas son algunas expresiones de cientos que se difunden a diario por las emisoras, redes sociales y otros medios de comunicación, por lo que cualquier persona está expuesta a escuchar su ritmo, letra y forma de bailar. Transcribo estos párrafos intencionalmente como ejemplos de canciones que incluyen en sus letras estereotipos y se banaliza la violencia y que pertenecen, generalmente, a los géneros del reggaetón, el rat, el trap y el despecho.
Este tipo de música está causando gran polémica en la sociedad ya que su contenido textual es bastante sugerente y evidente en relación a la sexualidad, el machismo, la misoginia, la homofobia, el racismo, exponiendo enfáticamente a la mujer como un objeto de satisfacción, generando y promoviendo la violencia en contra de ellas.
La influencia del reggaetón en los niños y adolescentes se da principalmente en el contenido de sus letras, las mismas que contienen mensajes obscenos y vulgares que denigran a la mujer. Los niños más pequeños tararean las canciones, pero no entienden lo que ellas dicen. Es el sonido del traqueteo lo que les llama la atención, muy pegadizo. Pero, las letras son tan machistas, violentas y soeces que son el atractivo de los adolescentes.
Sin bien es cierto cada quien escoge su propia música, también lo es, que no existen controles éticos, mucho menos autocensura y pareciera ser que las emisoras se están arrodillando ante este tipo de letras vulgares. ¿Qué está haciendo el Ministerio de Cultura?, pues la cultura en esta clase de música brilla por su ausencia.
Cómo no extrañar los versos de esas canciones de amor romántico, boleros, baladas románticas; de esas canciones que riman y que cuentan historias; de esas composiciones que enaltecen a las mujeres por sus virtudes, cualidades y belleza, pero hoy en día abundan composiciones pobres de espíritu, cuyas temáticas son el sexo, la droga y el dinero y en las que no hay reivindicación social alguna, ¡sólo porquerías!, como dicen en Campoalegre. ¡Hasta pronto!