Opinión De Mario Benedicto Parra : La farsa en los concursos de méritos – Cuando los concursos públicos de méritos se politizan y corrompen, los cargos vuelven a quedar, como siempre ha sucedido, en manos de la clase política. Basta ver la cantidad de irregularidades en los procesos de elección de contralores y personeros denunciados ante la Procuraduría General de la Nación; la enorme cantidad de procesos anulados, revocados, suspendidos, demandados, entutelados y lo peor, es ver cómo muchos concursantes y universidades se han prestado para el juego sucio que imponen los politiqueros de turno.
La poliquitería ha generado el desprestigio de los concursos de méritos y la corrupción ha venido permeando a los concursantes que han caído en lo más profundo de la descomposición social, ética y moral, como al que hemos llegado por cuenta de los Concejales de Neiva, la Personera, el Contralor y de otros sujetos involucrados en la comisión de ilícitos según la Fiscalía General.
El espectáculo de estos personajes es aterrador. Los concejales vendieron los cargos de la personería y contraloría municipales por un cuantos millones de pesos y a su vez, la Personera y el Contralor, compraron sus cargos con la ayuda económica de un tercero a cambio de que éste recibiera parte de la contratación y cargos burocráticos.
Definitivamente ya no se sabe qué esperar de este dichoso país. La ciudadanía confiaba que el proceso de selección se había realizado con honestidad y siguiendo los principios de transparencia, publicidad y objetividad como lo exigen la ley y la ética, pero no, los neivanos una vez más fueron defraudados, quedando en evidenciado el fracaso y el caos del sistema de elección de estos funcionarios que parece que estuviéramos frente a un novelón comparado con las series traquetas que se transmiten por televisión.
El proceso concursal de méritos ha quedado reducido a un espectáculo burdo y bochornoso. Pareciera que aquí la corrupción no resta poder, no provoca repudio, no produce verdadera oposición. ¿No tienen conciencia los colombianos de tanta corrupción?
Nadie duda de la injerencia politiquera y corrupta que degrada el verdadero sentido de los concursos de méritos. El propósito de las leyes que regulan los diferentes concursos era sacar del ámbito politiquero la elección de estos funcionarios, pero los colombianos nos vemos impotentes ante la acrecentada voracidad de muchos políticos que lo único que les importa es anteponer sus intereses económicos y personales y aumentar su poder para quedarse con estos puestos y así privilegiar los compromisos políticos, dejando en la frustración al pueblo que deberá postrarse al no alcanzar un cambio real sin los vicios de la maldita corrupción.
En tales circunstancias y ante la evidente corrupción en los procesos concursales que han convertido estos cargos en una feria de mercancías, la pregunta es: ¿cree en los concursos públicos de méritos de contralores y personeros municipales? ¡Hasta pronto!
Coda: Aunque la consulta popular contra la corrupción no logró el umbral de aprobación, lo importante es que todo lo que haga por combatir la corrupción es poco. La jornada de ayer es la reacción de 11.700.000 ciudadanos indignados que quieren empezar a poner a la corrupción y a los corruptos contra las cuerdas.