Opinión De Mario Benedicto Parra: Legisladores, politiqueros hipócritas – El tema del aborto es uno de los muchos asuntos sociales que más causan controversia debido a que produce un choque de derechos y principios fundamentales, como la vida y la libertad, la dignidad humana y la igualdad en el marco de un Estado Social de Derecho tal como está establecido en la Constitución de 1991.
Lo que no se concibe es que los legisladores en más de 35 ocasiones hayan omitido legislar sobre el tema para regular el aborto en Colombia y decidir sobre un problema de salud pública relacionado con la dignidad y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.
Improvisan y especulan basados en argumentaciones religiosas y no en criterios científicos, jurídicos, sociales y de perspectiva feminista. Desconocen que se presenta una relación descriptiva de la condición legal en la que se encuentra el procedimiento de interrupción voluntaria del embarazo a nivel internacional y a nivel nacional. Muchos de ellos desconocen, cuando intervienen en los medios de comunicación, aspectos tanto del derecho internacional humanitario, como del derecho penal.
Los legisladores politiqueros de este país son hipócritas frente a este evento, si están de acuerdo con la plenitud de aborto, pierden votos y si lo no están, también, por eso pocos son los enfrentan el tema sin simulaciones. Es deber de los legisladores hacer su trabajo, es deber de un Estados de Derecho responder a las dinámicas de la realidad de su sociedad. Pero en este país de ignorantes y propagadores del odio que legislan para condecorar personajes y otras pendejadas, le echan el agua sucia a la Corte Constitucional, cuando a ella le ha tocado en este y muchos temas revaluar determinados paradigmas legales por negligencia y omisión del legislador. Debe quedar claro que la Corte Constitucional no actúa oficiosamente, sino por impulso ciudadano a través de demandas de inconstitucionalidad, nulidad, tutelas; resolviendo así el coincidente estado legal actual del aborto en Colombia con la tendencia del derecho internacional y la visión de la academia.
La sentencia de la Corte Constitucional pone de presente la necesidad existente de que la legislación nacional, reconozca las dinámicas de la realidad en la que se desarrollan los abortos en Colombia. Pero contradictoriamente, lo que ahora pretenden los legisladores hipócritas en un referendo para lavarse las manos de la ineptitud. ¡Hasta pronto!