Opinión De Mario Benedicto Parra: Nos concientizamos o nos hundimos – La gran mayoría de colombianos vemos con preocupación cómo nuestra amada patria se está derrumbando a causa de las políticas de este Gobierno que busca por todos los medios deteriorar nuestros recursos naturales, envenenar los campos y empeñar nuestra riqueza y recursos naturales a favor de las multinacionales.
En nuestro país, el hombre y la naturaleza conviven juntos desde los tiempos más remotos. Nuestros antepasados vivían en armonía con la naturaleza, ellos nunca intentaban manipularla, eran conscientes de que los árboles, las plantas, los bosques, las selvas tropicales, los ríos, los océanos, las montañas y los animales eran indispensables para el bienestar de la humanidad, por eso la naturaleza era siempre generosa con el hombre.
Es tan sabia la naturaleza que cuando el mar salió del territorio de lo que hoy es Campoalegre -en la era Mesozoica- ocurrió el levantamiento de la imponente cordillera oriental, el altar que adorna a nuestro municipio.
El hombre se ha olvidado de la naturaleza y es posible que también las generaciones futuras sufran a causa de esa disociación entre el hombre y la naturaleza. Muchos animales están en peligro de extinción, puede que no esté muy lejos el día en que no quede ni un solo animal vivo en el planeta.
Para mencionar un solo ejemplo, se ha comprobado el daño que causa el polémico glifosato a las abejas. Los apicultores denuncian desde hace años la pérdida masiva de colmenas por efecto de los productos químicos. La población de abejas está cayendo de forma alarmante y esto puede alterar muy seriamente el equilibrio de la naturaleza, pues todos sabemos lo importante que son las abejas para la polinización de las plantas y de las flores.
¿Nos hemos preguntado alguna vez qué pasará si desaparecen las abejas? Hoy se sabe que esto tiene un efecto negativo no solo en los seres humanos sino en cualquier tipo de ser vivo, es posible que en poco tiempo se altere muy seriamente el ecosistema y nos quedemos sin aire fresco para respirar y sin alimentos.
Tenemos que concienciarnos o nos hundimos y evitar por todos los medios que se llegue a esta situación que estamos viviendo con la imposición del fracking, el glifosato, la deforestación y la construcción de represas. El hombre se ha vuelto contra la naturaleza, está más interesado en explotarla, incluso aunque tenga que pasar todos los límites razonables y no se da cuenta que con su indiferencia y actitud está preparando su propia destrucción, de modo que no le echemos la culpa a Dios de la destrucción del planeta.
Si el equilibrio entre el hombre y la naturaleza se rompe, la armonía de la vida humana también se quebrará, pero tal parece que la prepotencia y la soberbia del señor Duque y sus secuaces en su afán perverso de atentar contra la naturaleza, buscan es imponer como sea el fracking, el glifosato y la desforestación, lo que no nos permitirá vivir de acuerdo a la naturaleza y sus leyes fundamentales, a ellos no les interesa lo que les pase a los demás, solo importan los millonarios ingresos que reciben las grandes multinacionales. ¡Hasta pronto!