Opinión De Mario Benedicto Parra: Para que mediten los políticos –Se avecina en Colombia la etapa electoral de 2023 en la que se elegirán gobernadores y diputados de las asambleas departamentales, alcaldes, concejales y ediles de las juntas administradoras locales y para la mayoría de cristianos, Jesús no nos enseñó temas solamente religiosos, nos aportó también mensajes para los diferentes ámbitos de la vida social de la humanidad.
Jesús le imprimió otro punto de vista a la cuestión del poder y la democracia. Para él, no se trataba de una función de mando, sino de servicio. Se afirma en Lucas 22: 24-27: “Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores; mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige como el que sirve… Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve.”
En este pasaje vemos a los discípulos discutir acerca de quién de ellos debería ser el más importante, ¿el mayor? y el Señor les brinda una lección de calado profundo en ellos: En mi Reino lo importante no es recibir honor, reconocimiento o posición. Entre los discípulos lo importante es servir. La pregunta es: ¿buscan los políticos servir realmente o dejan que los honores y reconocimientos los distraigan? Recuerden, el Evangelio es amor expresado en servicio. Jesús dio el ejemplo al afirmar que “el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir” (Marcos 10: 41-45).
Para que el político no se deje embriagar por el cargo que ocupa, Jesús propone que se someta a la crítica de sus subalternos, pero ¿cuál es el dirigente político en Colombia que les solicita a sus dirigidos una evaluación de su desempeño en el cargo? ¿Qué político les pide a sus electores que lo critiquen? Jesús, por su parte, nunca temió preguntarles a sus discípulos lo que pensaban sobre él, y como si eso no fuera suficiente, también se lo preguntó al pueblo (Mateo 16: 13-20).
Democracia significa gobierno del pueblo para el pueblo y un poder –el del Estado o el de la clase dominante- solo admite límites y evita abusos en la medida en que enfrenta otro poder: el del pueblo organizado. Lo contrario, es falsa la democracia.
A los políticos les pido que reflexionen y tomen la decisión de cambiar los destinos. No votemos por amiguismo ni partidismo, hagámoslo con la memoria al recordar a todos aquellos que con su gestión o participación política no hicieron lo que prometieron o le hicieron daño al pueblo. ¡Hasta Pronto!