Opinión De Mario Benedicto Parra: Puro circo – Ver la palabra educación presidiendo este entramado de tropelías y agresiones, nos deja en una situación preocupante. La educación es un derecho fundamental y, como tal, “debe ser una política de Estado”. Nadie podrá discutir que lo esencial de la educación es que ayude a pensar a las personas, que las libre de la asunción acrítica de estereotipos, creencias y otras estrategias de dominación.
Sé que no todos los políticos son malos ni todos son iguales, pero se creía que Duque le daría mayor importancia a la educación superior pública, pero no, se equivocaron nuevamente. En campaña hablaba claro, firme y bonito sobre la educación, incluso de la que tiene que ver desde la edad temprana, pero cuando las promesas de campaña sobrepasan a la noble intención de querer cambiar la acuciante realidad, la política se vuelve puro circo.
Esa estrategia promesera de Duque sobre la educación pública evidencia que todo fue un montaje, pues está claro que la educación no le interesa ni a él ni a su partido; mantener al pueblo en la ignorancia es una realidad inocultable, basta analizar la propuesta que lanzó la semana pasada Paloma Valencia a la solución del problema financiero de la universidades públicas: Cofinanciar la educación con el 20% del salario de los egresados durante los diez años después de graduarse.
Esta propuesta no es más que el fruto del orgullo, la petulancia y la estupidez. Y, lo que es peor, el perverso defensor del actual régimen, el Macías grosero e irrespetuoso, que acude al espectáculo de la decadencia de la educación cargado de enjundia detrás del micrófono para acallar a una estudiante universitaria como incauta manipulable. Se queda uno atónito, perplejo, desconcertado por la manera absurda como tratan -dizque los padres de la patria- a los ciudadanos de a pie en el recinto del foro y la democracia.
La política consiste en transformar la realidad y encontrar respuestas a los interrogantes del día a día. La política, y también la militancia, no deben sumergirse en los vicios de las promesas en pro de meros resultados electorales, acá lo único importante debería ser el objetivo de conseguir un provenir para todos, pero a muchos políticos les importa el poder y no el futuro de los niños y jóvenes.
Los últimos gobiernos están en deuda con la educación, han sido mezquinos con el sistema universitario estatal como si fuera un favor y no una responsabilidad. Si no hay un verdadero compromiso político, lamentablemente seguiremos siendo un país atrasado, mal educado y en el que se perpetuará la desigualdad y la inequidad social existentes.
Pasando de tema y a propósito de la visita de Duque al Huila el pasado 6 de octubre en lo que han llamado talleres Construyendo País, realizado en Garzón, nada se dijo sobre Campoalegre, ni siquiera les permitieron a los arroceros del Huila y Campoalegre expresar sus propuestas sobre la problemática del arroz que querían que el presidente escuchara, es decir, los dejaron en una sola pieza, viendo un chispero. ¡Hasta pronto!