Opinión De Mario Benedicto Parra: ¿Qué nos ha enseñado este proceso electoral? – Ha culminado el proceso electoral del año 2023, ha terminado el bullicio electoral. No ha sido un proceso criminal ni sangriento como pronosticaba la oposición en determinados lugares del país. Hay que resaltar que la jornada transcurrió en relativa normalidad.
Como todo proceso electoral, nos deja muchas lecciones. De las del domingo 29 pueden extraerse algunas como las que enseguida menciono.
1. Nunca como ahora los colombianos hemos mostrado lo peor de nosotros mismos, porque, somos un país fracturado, descripción que los sociólogos no se cansan de recordarnos, y porque no importa el “nivel” de la gente para denostar y descalificar a los rivales y sus partidarios.
2. Los procesos colombianos de los últimos años parecieran ser procesos en donde se desarrolla el extraño mundo de lo vulgar, grosero y pecaminoso. Y los colombianos aplaudimos ese mundo absurdo.
3. El sistema electoral sigue funcionando y el Gobierno respetó las reglas del juego de la democracia.
4. Se consolidaron las alianzas; la unión de fuerzas de distintos partidos y movimientos políticos, afines o no ideológicamente, dieron resultado.
5. Los clanes y maquinarias políticas siguen dominando en muchas regiones del país.
6. Los partidos tradicionales conservan intacta su capacidad y conocimiento de cómo elegirse.
7.Se destacó la reducción de las opciones femeninas.
8. El abstencionismo electoral aumentó.
9. Los huilenses votaron por el continuismo en la Gobernación y en Campoalegre votaron por un candidato independiente. Esperamos que los elegidos honren los compromisos que adquirieron en campaña y que el hecho de que se encuentren en orillas diferentes no sea un impedimento para que trabajen de forma articulada.
10. Un dato curioso: en Tunja se eligió un alcalde ruso, Mikhail Krasnov, de madre ucraniana y padre ruso.
11. En las redes sociales mucha gente terminó desenmascarándose. Las redes han servido para dar rienda a las pasiones desbordadas, que en otras situaciones no pueden expresarse; se han lanzado las mentiras más temerarias y con la mayor impunidad. Atrás deben quedar los señalamientos, insultos, maltratos y bajezas a la que recurrieron los candidato de todos los partidos y colores, para desdibujar la imagen de sus contradictores.
12. Más que ganadores y perdedores, hay una reagrupación de fuerzas con miras a nuevas dinámicas de negociación con quien ejerce el verdadero poder en un país de profundo arraigo presidencialista como el nuestro. Quienes fueron derrotados, o terminaron perdiendo las elecciones, aceptar y hacer control político.
¿Qué nos ha enseñado este proceso electoral? En realidad, nada, porque si comenzamos con calificar a muchos candidatos, ellos se han mostrado tal como son, haciendo gala de sus idiotismos, de sus mendacidades que han elevado al nivel de culto y paradigma.
¡Hasta pronto!