Síguenos

Opinion

Opinión De Mario Benedicto Parra: Reforma a la justicia

Opinión De Mario Benedicto Parra: Reforma a la justicia Con diversas peculiaridades, la reforma a la justicia es uno de los reclamos más señalados en Colombia. Cuerpos normativos obsoletos, aparato de justicia rebasado, vulneración a la independencia judicial, improvisación de los cuerpos de investigación, abogados, jueces y fiscales incompetentes, por no decir mediocres, presupuestos insuficientes, sistema penitenciario desbordado e inundado de corrupción, intromisiones mediáticas, base social de la delincuencia organizada, visiones atrasadas del fenómeno delictivo, son, entre otros, factores corruptores del ejercicio pleno del acceso a la justicia como derecho humano.

Se debe liderar una propuesta para proveer soluciones mediante instrumentos eficaces, cuyo objetivo sea regular el acceso a la justicia con estándares de derechos humanos. Se debe señalar como ámbito de aplicación promover el acceso a la justicia a través de la información y orientación jurídica, los mecanismos jurisdiccionales y no jurisdiccionales de solución de conflictos; el fortalecimiento de los servicios de atención jurídica; y el establecimiento de directrices para la elaboración de políticas públicas para el acceso a la justicia, así como toda otra forma de satisfacer las necesidades jurídicas de la población.

La reforma debe contener aspectos importantes por abordarse: Información y educación en derechos, empoderamiento y orientación jurídica, mecanismos jurisdiccionales y no jurisdiccionales de resolución de conflictos, acceso a la justicia de las personas en condiciones de vulnerabilidad y, políticas públicas para el acceso a la justicia.

Prácticamente, nuestro país debe renovar el poder judicial y reformar la justicia. La reforma a la justicia con sus múltiples aristas debe ser debatido con participación de los abogados litigantes que conocemos de antemano las lides de la profesión y no solamente por congresistas, pues son pocos los que han estado en el ámbito del litigio.

A riesgo de redundar sobre un asunto tantas veces diagnosticado y tantas veces eludido, apuntemos a proposiciones concretas, como desjudicializar los procesos ejecutivos que saturan la carga laboral de los funcionarios y empleados de la jurisdicción ordinaria civil ordinaria, mientas las soluciones a otra clase de procesos son cada vez más demorados. Estamos en un sistema que es más lo que se posterga que lo que se resuelve y como si no fuera poco, en muchos casos hay funcionarios a los que hay que rogarles para que resuelvan, negando el acceso de a las partes procesales y al abogado. El tema es complejo, nos vemos forzados a esperar con calma ante procesos interminables y alentar a quienes representamos.

Las soluciones son cada vez más urgentes, con paradigmas y mecanismos actuales: justicia abierta e independiente, nuevas tecnologías, participación ciudadana, por ejemplo.

La oportunidad llama a no seguir bordando en el aire decisiones inviables, mientras la realidad nos devora.

¡Hasta pronto!

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad
Publicidad

Más en Opinion