Síguenos

Opinion

Opinión De Mario Benedicto Parra: Sarta de mentiras

Opinión De Mario Benedicto Parra: Sarta de mentiras – Quienes ignoran las graves fallas del sistema de salud emplean argumento falaces y mal intencionados para desacreditar la reforma a la salud que propone el gobierno.

Rodrigo Lara Sánchez expresa que “La reforma a la salud encierra un riesgo inmenso de corrupción”, es decir, da por sentado que los recursos de la salud corren riesgo en manos de los gobernadores y alcaldes. Lo paradójico es que aspira a la gobernación del Huila y aplicando la lógica del silogismo se autocalifica igualmente de corrupto. Paloma Valencia dice que se pretende “Destruir la salud”; Rafael Nieto Loaiza, asevera que la reforma “es una catástrofe anunciada”; Armando Montenegro dice que la reforma “es volver al pasado”; otros afirman que el Estado ha sido pésimo administrador.

Esta situación ha sido aprovechada por políticos del uribismo para levantar tierra diciendo que la salud se va a monopolizar y quedará exclusivamente en manos del Estado, negándole la participación a los particulares. Esto no es cierto. El sistema de salud seguirá conformado por la red pública de hospitales y centro de salud y todos los empresarios particulares seguirán prestando el servicio de salud a través de consulta especializada, clínicas, hospitales y procedimientos de alta complejidad.

Ignoran estos personajes que se trata de una reforma estructural que implica solución gradual de largo plazo, para acabar con la tortuosa atención a los pacientes y las tutelas en salud que ocupan el 60% de la actividad judicial.

Olvidan estos personajes los famosos paseos de la muerteante la negativa de clínicas y hospitales de atender a determinados pacientes, porque muchas de estas instituciones desviaron la esencia y la filosofía de la ley 100 de 1993 que los llevó a dar prioridad al pago de las facturas antes que el derecho a la salud, convirtiendo a las personas en clientes y no en pacientes.

Olvidan estos personajes el desangre presupuestal de las EPS por la intermediación y la mayoría de ellas, no todas, por ser ineficaces. Olvidan que, en los últimos años, se han evidenciado grandes problemas de corrupción en la mayoría de las EPS, basta citar el caso de SaludCoop, que desvió 1.4 billones de pesos para compra de vehículos de alta gama, construcción de condominios campestres, colegios, canchas de baloncesto y campos de golf o el de Solsalud con injerencia paramilitar.

Los recursos de la salud se han desviado en contratación ineficaz, en el apoyo a campañas políticas y corrupción como ocurrió en los departamentos de la Guajira, Córdoba, Choco, Bolívar, entre otros. Por ello, es el momento de apoyar una reforma coherente y reformar las ineficaces EPS.

La mayor preocupación que ha causado la reforma a la salud proyectada por el gobierno  para lo politiqueros del uribismo es la creación de los Fondos Territoriales de Salud (artículo 33 del proyecto), mediante el cual los gobernadores y los alcaldes a través de las secretarías departamentales y municipales de salud sean quienes administren el dinero destinado a la salud de los colombianos, pero no les preocupa que el sector privado corrupto de la EPS tenga en la quiebra a muchos hospitales públicos, como el  Hospital San Rafael de Itagüí que adeuda 12 mese de salarios al personal médico o el Hospital Francisco Valderrama de Turbo que adeuda 6 meses de salarios.

En dicha reforma se propone que sea la Administradora de Recursos para la Salud (ADRES), la encargada de pagar directamente a las clínicas, hospitales y todo el personal de salud, contradictoriamente, Lara Sánchez, con ropaje uribista pone por el suelo a todos los gobernadores y alcaldes de Colombia tratándolos indirectamente de corruptos. Este señor deja en evidencia que está del lado de los dueños de las EPS y no del pueblo, que defiende a los dueños del negocio de la salud que no quieren dejárselo quitar y no del bienestar de los colombianos.

De todas formas, el Congreso de la República tendrá la última palabra, de aprobar o no el nuevo modelo de salud que asusta a los que quieren mantener el statu quo, pero que muchos colombianos consideramos necesario. Lo que se busca con la reforma a la salud es convertirlas las EPS en IPS, es decir en hospitales, clínicas o centros de salud; es una reforma a la salud más humana y menos mercantilista. ¡Hasta pronto!

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad
Publicidad

Más en Opinion