Opinión De Mario Benedicto Parra:¿Debates o intimidación?– Lo primero es siempre lo primero. Tan sencillo y cómo se complica. ¿Será que los colombianos han perdido la capacidad de razonar? Pienso que no. Son otros motivos los que condicionan las evidencias de los razonamientos: bajo nivel político, falta de voluntad política, miras electorales, desconocimiento del horizonte económico al que se está llevando a los colombianos o razones desconocidas, que no sabemos y que quizás se oculten por inconfesables. Es lo que está ocurriendo con la susodicha crisis política.
Se pone uno a revisar cualquier intervención de los candidatos presidenciales Oscar Iván Zuluaga, Federico Gutiérrez, Rodolfo Hernández, Jorge Robledo, Enrique Peñaloza, Sergio Fajado, Alejandro Gaviria, David, Barguil, Ingrid Betancourt, Juan Manuel Galán y resulta inevitable encontrar un estado de significativa obstinación en intimidar al electorado con Petro, tildándolo de populista, demagogo, guerrillero. Cuánto daño irreparable se está causando con ese proceder.
Petro se ha convertido en el centro de los debates de la campaña presidencial porque los candidatos en mención se han dedicado a atacarlo, insultarlo y de otro lado, omiten debatir sobre los grandes y graves problemas que aquejan al país y a la Nación.
El ascenso de Petro en las encuestas de intención de voto – en esta curiosa campaña con más de 20 aspirantes- no es motivo para dejar de lado el debate político ni las ideas políticas públicas, porque es ahí donde está la verdadera esencia de la actividad política. Petro está demostrando que sí puede mover a muchos desheredados, que son la mayoría de este país. Es el único que plantea soluciones concretas, los demás sólo saben decir que hay que atajar a Petro.
El problema no es Petro, el problema real y tenebroso son sus enemigos Aquellos sectores que odian sus posturas políticas y los cambios que pretende realizar. Tiempo atrás el único presidente que se atrevió a realizar profundos cambios en este país fue Alfonso López Pumarejo, y ese cambio de mentalidad para dejar un siglo de atraso, le valió posiciones muy radicales al punto de pensar y realizar un levantamiento militar, gracias a que este presidente estaba cumpliendo con esos cambios, algunos sectores deciden apoyarlo.
Será que después de tanto tiempo, un candidato como Petro logre en gran medida realizar las transformaciones sociales que requiere Colombia, logre pacificar el país, alcanzará con sus ideas cambiar todo lo que él plantea: el latifundio improductivo, estimulación de la industria, reforma rural, soberanía alimentaria, una economía sin depender exclusivamente del petróleo y el carbón, reformar la salud, la educación, la justicia, construir caminos para el desarrollo pleno de los acuerdos de paz y como es lógico e imprescindible, ¿parar la violencia? Yo creo que sí, si la ultraderecha neofascista lo deja gobernar y no se interpone con su sectarismo perverso al cambio de rumbo que requiere el país. ¡Hasta pronto!