Hace muchos años transitar por las vías públicas de Campoalegre era fácil y realmente seguro. Con el trasegar del tiempo nuestro municipio ha venido creciendo, personas de veredas aledañas y municipios vecinos han venido a vivir aquí, acrecentando la población, razón por la cual, las vías se volvieron insuficientes por el cumulo de personas, vehículos y la falta de inversión en infraestructura.
Aunque Campoalegre es pequeño en comparación con municipios más desarrollados, ha sido necesario ampliar las calles; al mismo tiempo, la tecnología fue convirtiendo los lentos, pesados y peligrosos automotores en rápidos, ligeros y fáciles vehículos con mayor capacidad para movilizarse, trayendo consigo conflictos que se pueden superar con el cumplimiento de las normas de tránsito.
Si no existieran las reglas para la movilidad, el trasladarnos de un sitio a otro sería caótico y peligroso, tanto para peatones, conductores y pasajeros. Por esto es indispensable que los ciudadanos aprendan y acaten las reglas de comportamiento que se deben cumplir cuando se transita por la vía pública y también cuando se asume el rol de pasajero y conductor. Tomar conciencia sobre las consecuencias que acarrea la vulneración de las normas de tránsito a nivel personal, familiar, económico y social, comprometiéndose a cumplir sus deberes en la vía pública.
Si no aplicamos estas normas, seguirán en riesgo la vida de centenares de personas que todos los días recorren y conducen por las calles de la capital arrocera. Camioneros, taxistas, motociclistas, ciclistas, peatones y menores de edad, sin medir las consecuencias, conducen sus vehículos hablando por celular, con sobrecupo, invaden espacio público, realizan maniobras peligrosas, no respetan los pares y no acatan las mínimas normas de tránsito.
Esperando adquirir cultura y cambiar la fama que cargamos los campoalegrunos, que como dice el compositor Carlos Álvarez en su tema “El Bajacocos”, “de andar por el medio de la calle”. Para esto necesitamos se ejecuten planes y programas integrales relacionados con la cultura ciudadana, la formación en seguridad vial, adecuación del entorno y control del tránsito.
Nota: Sería interesante que en nuestro municipio, se establecieran estrategias que sirvan para sensibilizar a sus habitantes sobre los altos riesgos que existen en la vía, contribuyendo mediante estas, a reducir las muertes y daños causados por accidentes de tránsito, ya que según las cifras del Banco Mundial respaldadas por medicina legal, indican que los accidentes de Tránsito son la segunda causa de homicidio en el país.
Escrito Por: Andrés Felipe Doblado Díaz.