Opinión De Mario Benedicto Parra: La incultura, caldo de cultivo de las supersticiones – ¡Qué cosa si nos tragamos supersticiones en la vida! Yo no sé si es por comodidad o por ingenuidad. Lo cierto es que nos lo tragamos todo. Cada día me asombro más de la facilidad con la que los seres humanos nos dejamos guiar por supersticiones de todo tipo. Basta ver las redes sociales y escuchar algunas emisoras de radio para comprobar la cantidad de adivinos, de echadores de cartas, de tarotistas, de magos y de videntes que invaden las redes y las emisoras y manipulan a sus seguidores y oyentes.
Lo que más preocupa no es que haya todo este tipo de mensajes, sino que haya muchas personas que los siguen. Hay mensajes de ese tipo porque tienen audiencia y hay audiencia, precisamente, porque se proyectan este tipo de mensajes. La mejor manera de acabar con ellos es obviarlos, tener personas mejor educadas.
Hay que imponer un poco más de racionalidad en la vida. A mí también me llegan mensajes de tarotistas y videntes. Están llenos de mentiras. En el último me dice una tal Lucía que tiene para mí dos noticias, una buena y una mala. Un estúpido anzuelo. Y añade que la llame si las quiero conocer.
No es fácil luchar, aunque lo parezca, con estas irracionalidades. Pensar que el número 13 da mala suerte es una estupidez. O ver un gato negro. O lo que sea. O no te cases ni te embarques si es un martes 13 porque es un día de mala suerte. Sin embargo, hay mucha gente dominada por estas supersticiones. Hay que vivir de forma más racional, más sana. Hay que pensar más, que es gratis. Las supersticiones siempre están ahí en la medida que las personas necesitamos creer, en muchas ocasiones en que se puede forzar la suerte, el azar.
Mientras más leamos, más sepamos y más pensemos, estaremos más alejados de convertirnos en sus víctimas. La incultura es el caldo de cultivo de las supersticiones. Apuntaría una frase de Sigmund Freud que le leí hace mucho tiempo en el sentido de que “los seres humanos debemos ser capaces de soportar cierto nivel de incertidumbre en la vida”.
¡Hasta pronto!