Gracias a la política de paz del presidente Santos y al desescalamiento del conflicto armado el ahora senador Uribe viene al Huila a “conversar sobre el departamento, sobre la patria”. En su gobierno que duró 8 largos años venía al Huila solo a Neiva, y hablar con él era un imposible y verlo en sus Concejos Comunales solo se lograba con previo censo de los invitados y cumpliendo los miles requisitos de seguridad.
Hoy los vientos de la paz logran traer al Hombre de la Seguridad Democrática, por fortuna igual que los demás senadores de Colombia le toca llegar a hacer política en la barriada, en un humilde polideportivo de un barrio estrato dos del municipio de Campoalegre, pero viene a hablar y eso no da votos, olvida el senador Uribe que las elecciones locales de octubre no se hacen con palabras sino con dinero, puestos, burocracia y promesas, pues es tal el subdesarrollo de nuestros pueblos que el mayor empleador es el municipio y el departamento, razón por la cual la gente no vota a perder sino por su interés individual, salvo que sea de convicción y esos son pocos en estos municipios.
Pero el Hombre de la Seguridad Democrática, ese que gobernó el país ocho años, cuando tuvo el poder de hacer obras y ayudar a sacar del atraso a Campoalegre nunca vino, sin embargo, sus determinaciones de gobierno si afectaron severamente a los Campoalegrunos, tales como la resolución 970, con la cual se hizo incautación de 70 toneladas de arroz, la construcción de la Hidroeléctrica Quimbo, o la de importaciones de arroz o mantener los altos costo de los insumos y qué no decir de los policías, soldados y población civil que murieron en esos 8 años de gobierno y que no fueron dados a conocer a la luz pública.
A pesar de todo, bienvenido senador Uribe, pero le advertimos que los Campoalegrunos gustan de la paz, son hospitalarios, fiesteros y se van en masa donde suenen voladores de cabalgata, chisme o ruidos de bala, por eso senador Uribe, no se deje deslumbrar porque seguro su venida tendrá de todo eso y el polideportivo del barrio los Molinos se llenará, pero en las elecciones de octubre los Campoalegrunos votan por familiaridad, amistad, compromisos de puestos, un poco de comida, promesa de campaña y solo una minoría por convicción; es por eso señor Uribe no se vaya a decepcionar con los resultados que obtendrá el 25 de octubre de 2015 su partido el Centro Democrático.