Síguenos

Especiales

A seis semanas de entrar en operación, la vía 4G Neiva – Mocoa – Santana aún enfrenta obras inconclusas

La vía de cuarta generación (4G) Neiva – Mocoa – Santana, uno de los proyectos viales más esperados y complejos del sur del país, está a tan solo seis semanas de iniciar su etapa de operación y mantenimiento, pero enfrenta un panorama inquietante: un 30% de las obras aún están sin concluir.

Este corredor de 456 kilómetros, concesionado por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) a Ruta al Sur S.A.S., recorre los departamentos del Huila, Cauca y Putumayo, con una inversión que asciende a 2,3 billones de pesos en obras y cerca de 4 billones más en operación, proyectada hasta 2040 o 2044.

Una historia de retrasos y tropiezos

El proyecto fue adjudicado inicialmente en 2015 a la concesionaria Aliadas para el Progreso S.A.S., pero jamás arrancó, generando un profundo deterioro de la infraestructura y el descontento generalizado de las comunidades. Las fallas en la gestión y la falta de recursos condujeron a un proceso por incumplimiento que amenazó con caducar el contrato.

La única salida fue la cesión del contrato, que se hizo efectiva el 2 de julio de 2021 a Ruta al Sur, la cual recibió las vías en estado crítico y con la obligación de adelantar una etapa de normalización antes de comenzar la construcción propiamente dicha.

Avances desiguales por tramos

El avance general del proyecto es del 70.6%, pero el progreso varía considerablemente entre las siete unidades funcionales:

  • Unidad Funcional 3 (Gigante – Garzón): 100% ejecutada. Se rehabilitó la vía existente y se construyó la variante de Gigante.
  • Unidad Funcional 2 (Campoalegre – Gigante): 97.7%. Incluye rehabilitación y variantes en Campoalegre y Hobo, además del nuevo peaje Laberinto.
  • Unidad Funcional 1 (Neiva – Campoalegre): 73%, aunque debería ir en un 88%. Presenta retrasos en la construcción de la segunda calzada y problemas con el puente en Rivera, dañado por una creciente del río Arenoso.
  • Unidad Funcional 4 (Garzón – Pitalito – San Agustín): 42.5%, muy por debajo del 60% programado. Es la más extensa y complicada, con obras pendientes como el viaducto en Pericongo, tercera calzada entre Pitalito y La Jagua, y licencias ambientales aún en trámite.
  • Unidad Funcional 5 (Pitalito – San Juan de Villalobos): 80%, por encima del 70% esperado.
  • Unidad Funcional 6 (San Juan de Villalobos – Mocoa): 57%, superando ligeramente el 51% proyectado.
  • Unidad Funcional 7 (Mocoa – Puerto Asís): 55%, aunque debería ir en 70%. Las demoras se deben a problemas con comunidades y licencias ambientales archivadas.

Peajes, un punto de tensión

A pesar del atraso en varios tramos, la ANI confirmó que la operación y el mantenimiento iniciarán por unidades funcionales culminadas. Esto incluye la activación de peajes, como el de Laberinto, en la Unidad Funcional 2.

Sin embargo, los peajes han sido foco de conflicto. El de Laberinto fue incendiado este año por comunidades indígenas. En Putumayo y Cauca también hay oposición: el trazado de la vía se ha modificado afectando zonas de amortiguación ambiental, y en algunos casos las estaciones estarían separadas por apenas 15 minutos de trayecto, como entre Mocoa y Villagarzón.

En total, el Huila tendrá cinco peajes, tres administrados por Ruta al Sur (Los Cauchos, Altamira y Laberinto) y dos por Autovía Neiva–Girardot (Neiva y Patá), situación que genera fuerte rechazo ciudadano.

Preocupaciones ambientales y sociales

Los trámites ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) y las corporaciones regionales, como la CAM, siguen sin resolverse en algunos casos. En sectores críticos, como el Pericongo o el sur de Pitalito, la infraestructura aún está pendiente de construir, mientras se registran accidentes y pérdidas humanas.

Además, persisten retos sociales en territorios con alta presencia de comunidades indígenas y campesinas que han frenado la ejecución de algunas obras.

¿Qué sigue?

Aunque otras vías 4G en el país ya están culminadas —con un avance nacional del 97%—, la Neiva – Mocoa – Santana se encuentra rezagada. Incluso las nuevas vías 5G, con apenas un 10% de avance, ya muestran una planificación más ágil.

El 2 de julio de 2025 comenzará oficialmente la operación y mantenimiento de este corredor. No obstante, con varias unidades aún inconclusas y una creciente tensión por los peajes, el panorama sigue siendo incierto.

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más en Especiales